La autoridad descarta impactos en la actividad productiva por la baja de $30.590 millones en el presupuesto del Minagri y apunta a un uso más eficiente de los recursos. Adelanta que hay programas mal evaluados en el Indap y que analizan la continuidad de algunas agregadurías agrícolas.
La principal repartición afectada será el Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap), que verá una reducción de $19.707 millones respecto de lo aprobado a fines del año pasado por el Parlamento. Otra baja importante será la de la Comisión Nacional de Riego (CNR) con $ 5.070 millones menos. Sin embargo, la reducción no se detiene ahí y también afecta a organismos como la Corporación Nacional Forestal o el Servicio Agrícola y Ganadero.
Francesco Venezian, subsecretario de Agricultura, argumenta que es un esfuerzo que el fisco debe realizar para bajar su nivel de endeudamiento y que se hizo un esfuerzo por no dañar actividades productivas.
—El recorte de poco más de 30 mil millones de pesos del Minagri se da justo en un contexto de bajo crecimiento de la agricultura y una creciente competencia internacional. ¿Por qué el agro tiene que absorber justo en este momento ese golpe?
“Esto no es mérito solamente de un ministerio, sino de una situación presupuestaria a nivel nacional en donde se recibe un Estado sobreendeudado. El Gobierno tenía dos alternativas: seguir pidiendo plata a un costo muy por sobre lo tradicional o hacer un ajuste presupuestario fuerte.
“La actual administración asume el Ministerio de Agricultura con deudas de arrastre, de 2024 y 2025 y que se están pagando con el Presupuesto del 2026.
—¿Deudas de arrastre en qué área?
“En programas, en horas extraordinarias, rendiciones, viáticos que no se cancelaron en las temporadas anteriores”.
Programas mal evaluados
Francesco Venezian explica que la Dirección de Presupuesto del Ministerio de Hacienda hizo entrega de una propuesta de recortes en base a programas mal ejecutados o que no cumplían con las metas.
“Hay ciertas glosas presupuestarias que apuntaban a tener un impacto en hectáreas productivas, como en programas de fomento de riego, o de desarrollo agropecuario. Vieron que no tuvo el alcance buscado en los dos o tres años anteriores y plantearon castigarlos. Entonces, el enfoque primero es técnico con información histórica”.
—El Presidente José Antonio Kast tuvo una buena votación en zonas rurales. Hoy los agricultores están enfrentando un negocio complejo y ahora viene un recorte de los recursos del Minagri. ¿Qué le diría al productor que dice “yo voté por él y estoy saliendo para atrás”?
“Lo principal es que ese recorte no afecta las inversiones en materia agrícola. No afecta los apoyos a los pequeños agricultores, ni al programa de control fitosanitario que tiene el país, ni al programa de inversión en materia de riego.
“¿Qué es lo que afecta? Lo simplifico de la siguiente manera: si antiguamente existían 10 profesionales para controlar o supervisar a un agricultor que siembra 10 hectáreas, hoy preferimos sembrar 100 hectáreas con un solo profesional de apoyo.
“Desde la actual administración nos damos cuenta de que parte de los fondos estaban mal enfocados: mucho estudio, investigación y evaluación que finalmente se lleva el 90% o 100%. Puro papel y con poca inversión”.
—¿Este ajuste es una medida coyuntural o es parte de una redefinición del Minagri?
“Es una redefinición profunda de que los fondos estén enfocados a mayor inversión y desarrollo de la actividad productiva, bien focalizados en aquellos ejes que le generan una sinergia positiva a la actividad productiva.
“A un exportador, ¿qué es lo que le interesa? Que en la temporada de exportación los puertos funcionen rápidamente, que el control fitosanitario que ejecuta el SAG sea rápido, que no tengan problema en los turnos de control.
“En el caso de INDAP pasa exactamente lo mismo. Necesitamos que ese agricultor se proyecte en superficie sembrable, más que se mantenga con la misma superficie”.
—El Indap tiene una presencia importante en entornos rurales y se le recortan más de $19 mil millones. ¿El Minagri va a perder capacidad operativa con la pequeña agricultura?
“No, porque la pequeña agricultura está bastante cubierta a través de los Prodesal, que operan a través de los municipios y que tienen su red de apoyo para el agricultor de subsistencia. El Indap tiene todos estos programas asociados, PTIs y otros que, insisto, apuntan a hacerle el acompañamiento al agricultor.
“Estamos apuntando a eficientar todo este proceso y que ese acompañamiento con estos profesionales sea en forma integral y de mediano a largo plazo”.
—En todo caso, dado el monto que se recorta en el Indap, la evaluación parece ser bastante negativa.
“No es así. Lo que hay son evaluaciones negativas de ciertos programas.
“Y eso es lo que se está corrigiendo. Nos interesa el fomento para los pequeños productores, en darles un empujón.
“Hay que entender que el productor Indap es uno de los principales abastecedores de hortalizas y frutas en el mercado nacional. O sea, es muy relevante”.
—En la Subsecretaría hay una reducción en transferencias a Prochile y Corfo y en estudios e innovación por $3.810 millones. A los exportadores de alimentos que promueven la inversión en imagen país, ¿cómo les explica ese recorte?
“ProChile no está metida dentro de esta rebaja presupuestaria por el mismo concepto, porque nosotros lo que queremos es hoy día promover las exportaciones. Lo que se puede estar afectando es que tenemos muchas veces gestiones en países donde no se ha hecho ningún avance de apertura de mercados. Mientras tenemos en otro una agregaduría (agrícola) donde sí está creciendo fuertemente la exportación.
“Está bien que haya un trabajo de análisis, de abrir potenciales nuevos mercados. Sin embargo, si en cinco años vemos que esa inversión no tiene mucho fruto, bueno, hay que ajustar los montos”.
—¿Se va a cerrar alguna agregaduría agrícola?
“Lo más probable es que se van a reestructurar agregadurías donde se pueda cubrir desde países cercanos. Es ilógico tener una agregaduría poco efectiva”.
Recorte en riego
—La inversión en infraestructura hídrica es una demanda histórica de los agricultores y sus gremios. ¿Por qué se recortan $5.000 millones a la Comisión Nacional de Riego? “Había un proyecto de 500 millones para el estudio del agua de canal. El 90% de ese fondo estaba destinado a comunicar la importancia que tenía el hacer análisis de agua y el otro 10% estaba asociado a hacer análisis del agua.
“Ningún peso de los que se estaban solicitando era enfocado a entregarles herramientas al sector agrícola o canalistas”.
—¿No sería técnicamente mejor eliminar esos programas, pero mantener los montos y usarlos de manera eficiente?
“La primera opción en la actual administración a estos programas es que se corrijan las prioridades de lo que se está presentando.
“Lo que vamos a defender en el próximo presupuesto de 2027 es que los fondos que se van a solicitar demuestren que van en 80% a inversiones en infraestructura.
“Se le está exigiendo a cada uno de los servicios que se parte de base cero y que tienen que justificar lo que va a hacer en cada región.
“Cada región va a poder decir, ‘¿Sabe qué más? Voy a defender mi presupuesto porque quiero construir un embalse, incrementar en tanto la superficie de cultivos, pero con una base de seguimiento’”.
—Frente a los crecientes desafíos sanitarios ¿Por qué se le quitan $440 millones al SAG?
“Volvemos a lo mismo. Son programas que no han cumplido con el objetivo de fondo, que es mejorar el desarrollo agrícola o productivo del país. Dentro del recorte de Servicio Agrícola Ganadero nada afecta los temas relevantes para el país en control fito y zoosanitario.
“Tenemos que mantener esta condición de un país libre de muchas plagas y enfermedades que nos han permitido acceder a mercados internacionales con condiciones especiales.
“Por ejemplo, se hizo una evaluación a través de un organismo internacional para evaluar las problemáticas que maneja el SAG al interior del servicio.
“Obviamente dejamos de pedir plata para contratar gente de afuera que nos venga a decir qué es lo que tenemos que corregir dentro del servicio”.

