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claudio_barriga_baja.jpgAgricultura con Conocimiento

            El siglo XXI ha enfatizado la búsqueda del conocimiento para el desarrollo de la Agricultura, y ha sido FORAGRO (Foro de las Américas para la Investigación Agrícola) quien ha definido este término para caracterizar la importancia que tiene en el hemisferio la Investigación y la Innovación, y como complemento de éstas, la creciente relevancia que adquiere la educación y la capacitación  en las principales áreas de las ciencias agropecuarias.

            En Chile, son muchas las iniciativas que se desarrollan en estos campos de la educación y la capacitación, orientados principalmente a una actualización y  “upgrading “ de los profesionales y técnicos que trabajan en las principales empresas de Agronegocios del país.  Las normas ISO, la gestión de calidad en la cadena alimentaria, el énfasis en la calidad y gestión agronómica, la optimización de los sistemas de riego, y otros programas que son ofrecidos por las principales Universidades del país, buscan difundir y profundizar el conocimiento como variable fundamental en la productividad agrícola, permitiendo una mejor competititividad  de los agronegocios de Chile en el contexto global.

            La industria de semillas no está ajena a esta tendencia, para lo cual se  desarrolla un Diplomado conjunto entre ANPROS A.G.  y la Pontificia Universidad Católica, a través de un modelo de colaboración de la organización gremial y empresas con la actividad académica, lo que permitirá apoyar el fuerte crecimiento de la industria de semillas del país que se ha posicionado como la primera del hemisferio sur y la sexta del mundo.  En este campo, el desarrollo del conocimiento ha sido fundamental, debido a la dinámica que entrega la biotecnología al mejoramiento de las variedades de los principales cultivos del país. No hay que olvidar que el primer paso en cualquier cultivo es la semilla, y por eso la calidad de ésta es muy significativa.

            El desafío de alimentar a un mundo cuya población sigue aumentando, representa una gran responsabilidad para los productores agrícolas y las empresas de Agronegocios en general. Estas  deben mejorar sus capacidades técnicas y empresariales para responder al desafío planteado por la población mundial. Personas más preparadas tomarán decisiones más acertadas, y serán capaces de liderar los equipos profesionales que  permitirán un avance más rápido en la aplicación de la innovación y el desarrollo tecnológico, en una agricultura cada vez más competitiva, que exige alta eficiencia y productividad para cumplir con sus metas globales, definidas como la eliminación del hambre y la pobreza en el mundo.

 

Dr. Claudio Barriga
Coordinador ANPROS - PUC
Talagante, Chile